La miopía es un problema de refracción que se produce cuando la luz impacta con el globo ocular, haciendo que los objetos lejanos se vean borrosos.
El origen de la miopía es de variación biológica del sistema visual que produce un fallo en los diferentes componentes del ojo (curvatura corneal, potencia del cristalino, longitud axial y profundidad de la cámara anterior).
La miopía se clasifica como alta o baja, dependiendo de la cantidad de dioptrías. Por ejemplo, un paciente con menos de tres dioptrías de miopía, presenta miopía baja; en cambio, entre tres y seis dioptrías, la miopía es moderada. Por tanto, se considera miopía alta cuando el individuo supera las seis dioptrías.
Cómo norma general, la miopía se puede detectar en la niñez, y aumentar a medida que pasa el tiempo, para estabilizarse entre los 20 y 29 años. Siendo sus señales más frecuentes:
Generalmente existen diversas alternativas para tratar la miopía. Entre ellas, es posible incluir:
Recuerda que, si presentas alguna señal de miopía, es recomendable acudir al oftalmólogo lo antes posible, para evitar que incremente la dificultad en la visión. Reserva tu cita hoy.