Se entiende por agudez visual a la capacidad del ojo humano para diferenciar objetos, cuya distancia entre sí es mínima, y tiene forma de ángulo. En este sentido, lo aceptable es que la magnitud del ángulo gire alrededor de 1.0, lo que determina una agudeza visual en óptimas condiciones. Sin embargo, algunos factores psicológicos, físicos o fisiológicos pueden influir en la medición de la capacidad visual.
Como norma general, la disminución de la agudeza visual está relacionada con otras enfermedades de los ojos, que pueden ser oftálmicas o neuro-oftálmicas. Además, es una condición ocular que puede aparecer en niños o adultos y, dependiendo de la etapa en la que se manifiesten los síntomas, están asociados a diferentes condiciones, como: Ojo vago (ambliopía), miopía, astigmatismo o enfermedades oculares.
Sin embargo, existe la posibilidad de detener o reducir el impacto de la disminución de la agudeza visual, y el riesgo de ceguera, utilizando mecanismos para detectar esta condición en sus primeras etapas, en combinación con la terapia que se aplica a la retinopatía diabética. De manera similar, la disminución de la agudeza visual, puede desencadenar en la pérdida total o parcial de la visión, así como estar relacionada con otras enfermedades oculares o neurológicas.
Entre las causas más comunes de la disminución de la agudeza visual, es posible mencionar:
En resumen, la disminución de la agudeza visual es una condición oftalmológica que puede estar relacionada con factores genéticos, o biológicos. En todo caso, si sospechas de su existencia, o has presentado algún síntoma, acude al oftalmólogo solicitando tu cita aquí.